Este lunes la Fiscalía General dio a conocer que se logró captura de Jorge Arturo, además de que ya fue vinculado a proceso por los delictivos de violación y pornografía infantil, en agravio de una adolescente por lo será en 2 meses para el cierre de la investigación complementaria.
Esta terrible historia comenzó a escribirse en el mes de marzo de 2017, cuando la víctima comenzó a recibir una serie de mensajes de texto en los que le solicitaban la cantidad de 100 mil pesos, a cambio de no hacer públicas unas fotografías, así como algunos mensajes comprometedores, producto de un noviazgo que había terminado recientemente.
La menor bastante alarmada, acudió ante Jorge Arturo, quien era su padrastro, para solicitarle apoyo económico, a fin de detener el contenido que estaba por difundirse. El imputado accedió a apoyarle con la cantidad solicitada, sin que esto le generara algún problema o molestia.
Transcurrió una semana tranquila, hasta que un día volvieron a llegar al teléfono de la joven otra serie de mensajes con las mismas características; en los que de nueva cuenta le solicitaban 100 mil pesos, con el fin de no difundir el contenido. Nuevamente, la pasiva acudió con su padrastro, quien le contestó que en esta ocasión no podría apoyarla económicamente.
La menor de edad se desanimó; por lo que Jorge, le comentó que tenía una solución para generar ingresos: la venta de fotografías, mismas que serían enviadas a correos electrónicos de personas europeas, quienes les darían buena cantidad de dinero a cambio del material que se pudiera generar.
A fin de obtener la confianza en de la víctima, le pidió que ella misma tomara las fotografías y él estaría a su lado para brindarle el apoyo necesario. Al momento de estar en la sesión fotográfica, el imputado le pidió que se despojara de su ropa y fue presionándola para que las fotos fueran cada vez más ‘subidas de tono’ y les fuera otorgada mayor cantidad de dinero.
Sin embargo, en días posteriores, la menor continuó recibiendo mensajes, en el mismo sentido, por lo que, el imputado le propuso de nueva cuenta que continuaran con las series fotográficas, a fin de obtener más recursos.
Previo a cada una de las siete sesiones fotográficas que se realizaron, el agresor la alcoholizaba a la víctima y la obligaba a realizar actos aberrantes y sin su consentimiento, mismos que formaban parte del registro fotográfico que Jorge Arturo generó.
Fue así que el 9 de junio del mismo año, la menor no pudo mantener más la situación y le contó a su madre lo sucedido. Al ser descubierto, Jorge huyó del estado de Aguascalientes y la joven se enteró que la extorsión a través de medios electrónicos había sido parte del plan maquinado por su padrastro.
Se interpuso la denuncia y tras varios meses se otorgo una orden de aprehensión, por lo que se inició una búsqueda exhaustiva del imputado, fue hasta el año 2020 que se logró la detención de este desgraciado en las inmediaciones del fraccionamiento Ojocaliente II, por lo que fue llevado al CERESO en espera de que se allí se pudra.
