En las calles de Aguascalientes, hay un taxi que no solo transporta pasajeros, lleva fe. Lo conduce Saúl Salas Durón, un hombre que desde hace 37 años encontró en el volante no solo un oficio, sino una forma de servir a los demás.
Todos lo conocen como el Buky, apodo que se ganó por su larga cabellera y por esa personalidad cálida que hace que cada viaje se sienta más humano; pero, detrás del sobrenombre, hay una historia de vida marcada por la resiliencia y la solidaridad.
Saúl no planeaba convertirse en taxista. Durante años trabajó en una compañía telefónica, hasta que un accidente de tránsito cambió su destino. Perdió su empleo y en medio de la incertidumbre alguien le ofreció manejar un taxi. Aquella oportunidad, que parecía temporal, terminó convirtiéndose en su camino de vida.
Hoy, el taxi con número económico 4386 recorre la ciudad con un propósito especial. Saúl forma parte de la agrupación Servicio Unido de Taxistas de Aguascalientes (SUTA) en Apoyo a la Discapacidad y colabora con el DIF Estatal dentro del programa “El Gigante Transporta”, una iniciativa que brinda traslados gratuitos a personas con discapacidad para que puedan acudir a consultas médicas, terapias de rehabilitación física o sesiones de hemodiálisis.
Para muchos usuarios, ese trayecto significa mucho más que un traslado. Es la posibilidad de seguir luchando por su salud, de no sentirse solos en momentos difíciles. Saúl lo sabe bien; por eso, cada vez que abre la puerta de su taxi, lo hace con la convicción de que está ayudando a cambiar un día, o incluso una vida.
“Cuando una persona actúa bien, todo lo demás llega solo”, dice con la serenidad de quien ha aprendido a encontrar sentido en los actos simples.
Con los años, el taxista ha visto de cerca historias que lo han marcado profundamente. Para él, las personas con discapacidad son un ejemplo constante de fortaleza y superación. Habla de ellas con respeto, admiración y cariño.
Y cuando menciona a los niños con síndrome de Down, su voz se suaviza. “Son los seres más nobles que existen. Dios los mandó a la tierra para regalarnos su sonrisa”.
Saúl está convencido de que más taxistas podrían sumarse a esta causa, porque, dice, pocas cosas dan tanta satisfacción como saber que con algo tan cotidiano como un viaje en taxi se puede ayudar a quien más lo necesita. Mientras tanto, en algún punto de la ciudad, el Buky sigue conduciendo su taxi y con cada parada demuestra que a veces los verdaderos gigantes no hacen ruido, simplemente ayudan.
A quienes deseen formar parte del programa “El Gigante Transporta”, el DIF Estatal invita a acudir a la Dirección de Gestión Social, ubicada en Avenida de los Maestros s/n, esquina con Avenida de la Convención Sur, en la colonia España. También pueden solicitar información al teléfono 449 910 25 85, extensión 6567.
