La noche en que la lluvia convirtió en un río las calles del fraccionamiento Arboledas Paso Blanco en el municipio de Jesús María, Roxana Natalí Sánchez Palacios solo tenía una prioridad: mantener a salvo a su familia.
Con más de ocho meses de embarazo y mientras esperaba el regreso de su esposo, quien se encontraba trabajando en el municipio de Rincón de Romos, Roxana estaba en casa junto a su hija Karime, de ocho años. Lo que parecía una noche más cambió en cuestión de minutos, cuando el agua comenzó a ingresar con fuerza a su vivienda y el nivel siguió aumentando sin darles oportunidad de salir.
A pesar del miedo y de las limitaciones propias de su embarazo, Roxana hizo todo lo que estuvo a su alcance para rescatar parte de sus pertenencias. Subió los objetos más importantes a un lugar alto, aunque no podía cargar peso. Después tomó en brazos lo más importante de su hogar: su hija; luego resguardó a su perrita y las tres permanecieron sobre una cama esperando que la tormenta cediera, mientras el agua seguía invadiendo cada rincón de la casa.
Al amanecer, su esposo, Juan de Dios Hernández Gutiérrez, logró regresar. Juntos encontraron un panorama desolador. El refrigerador, los colchones, la ropa, muebles y la cuna que esperaban con ilusión para recibir a su nuevo bebé habían quedado inservibles. El patrimonio construido con esfuerzo había sido severamente afectado; sin embargo, había algo que les permitía mantenerse de pie: todos estaban con vida.
La historia de Roxana llegó hasta las autoridades, quienes acudieron para conocer de primera mano las necesidades de las familias afectadas. La presidenta del Sistema DIF Estatal, Aurora Jiménez Esquivel, acompañada por el presidente municipal de Jesús María, César Medina, recorrió la zona inundada y dialogó con los vecinos para evaluar los daños y ofrecer apoyo inmediato.
Más allá de la visita, el respaldo continuó. El personal de la Dirección de Gestión Social del DIF Estatal regresó a la vivienda para colaborar en las labores de limpieza y entregar apoyos que ayudarán a la familia a comenzar de nuevo: un colchón individual, una base de cama y una nueva cuna para el bebé que está por llegar.
Para Roxana, estos apoyos representan mucho más que objetos materiales. Son la certeza de que, incluso después de una noche marcada por la incertidumbre y la pérdida, existen manos dispuestas a tender ayuda cuando más se necesita.
“Demuestran el interés de las autoridades por ayudar a las familias afectadas por las inundaciones, y eso lo agradecemos muchísimo”, expresó con emoción.
Hoy, mientras espera el nacimiento de su hijo, Roxana también espera un nuevo comienzo. Su historia es la de una madre que, en medio de la adversidad, encontró fuerzas para proteger lo más valioso que tiene y descubrió que la solidaridad también puede convertirse en el primer paso para reconstruir un hogar.
Como la historia de Roxana hay familias que se vieron afectadas por las lluvias, si tú estás en la posibilidad de apoyar, puedes visitar los centros de acopio ubicados en el DIF Estatal y en el DIF del Municipio de Aguascalientes, donde podrás apoyar con muebles, electrodomésticos y ropa en buen estado; en Aguascalientes, juntos somos gigantes.
