La Fiscalía de Aguascalientes obtuvo una sentencia condenatoria de 33 años y 9 meses de prisión en contra de José Eduardo, responsable del delito de homicidio doloso calificado cometido en agravio de una mujer con la que mantenía una relación de confianza, en hechos registrados en septiembre del año 2010.
Los hechos el pasado 24 de septiembre de 2010 el ahora sentenciado acudió al domicilio de la víctima, ubicado en el fraccionamiento Rodolfo Landeros Gallegos. La joven informó a sus padres que acudiría a un centro nocturno en compañía de José Eduardo “N”; sin embargo, desde aquella noche ya no se volvió a tener contacto con ella.
Con el paso de las horas y ante la ausencia de su hija, los familiares comenzaron su búsqueda y posteriormente dieron aviso a las autoridades.
Durante las primeras indagatorias, el hoy sentenciado aseguró mediante una llamada telefónica que ambos habían permanecido en un bar y que posteriormente la víctima se había retirado sola a bordo de un taxi; no obstante, dicha versión fue desmentida conforme avanzaron las investigaciones, derivado de diversas diligencias ministeriales y periciales realizadas por la autoridad.
El 12 de octubre de 2010, la víctima fue localizada sin vida en un predio rústico ubicado sobre un camino de terracería que conduce a la comunidad de La Tomatina, hacia la subestación eléctrica Los Arquitos, en el municipio de Jesús María. El hallazgo se realizó en avanzado estado de descomposición, por lo que especialistas de distintas áreas forenses llevaron a cabo trabajos científicos y periciales para el esclarecimiento de los hechos.
A partir de ese momento, la Fiscalía inició una exhaustiva averiguación permitieron fortalecer la carpeta y reunir pruebas contundentes sobre la responsabilidad del señalado.
Las labores de investigación representaron un reto importante para las autoridades, debido a que José Eduardo dejó de radicar en el estado de Aguascalientes durante varios años, situación que obligó a mantener un seguimiento constante y permanente.
Posteriormente, el 2 de abril de 2024, agentes de la Policía de Investigación lograron ubicar, localizar y asegurar al imputado en el fraccionamiento Benito Palomino Dena, para después trasladarlo a las instalaciones de la Policía de Investigación Criminal.
Posteriormente fue trasladado al CERESO y hoy recibió al sentencia de 33 años de prisión.
